Bueno, el capítulo trata sobre cómo la manipulación se disfraza de ayuda. Primero tienes a D chantajeando emocionalmente a Roman: sabe que el chico necesita el biochip para salvarle la vida a Talia y lo obliga a editar videos llenos de gore prometiéndole que se lo dará "cuando termine su venganza", solo para dejarse inflar el ego por Yupi y las masas en la calle. Hace falta que aparezca Omi —la única sobreviviente real de su mismo dolor— para decirle en la cara que convirtió la muerte de su clan en un circo ambulante porque no soporta sus propias pesadillas. Pero lo más turbio está en el cierre: mientras Weak descubre que la única esperanza para Talia es Soulkiller y que las pistas apuntan a su propio padrastro en Kang Tao (Kiril), descubrimos que la milagrosa "recuperación" de Talia en el hospital no era real, sino un fragmento de Capri reparando su cerebro desde adentro para usarla de huésped. Nadie está salvando a nadie gratis: todos están cobrando un precio oculto
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Bueno, el capítulo trata sobre cómo la manipulación se disfraza de ayuda. Primero tienes a D chantajeando emocionalmente a Roman: sabe que el chico necesita el biochip para salvarle la vida a Talia y lo obliga a editar videos llenos de gore prometiéndole que se lo dará "cuando termine su venganza", solo para dejarse inflar el ego por Yupi y las masas en la calle. Hace falta que aparezca Omi —la única sobreviviente real de su mismo dolor— para decirle en la cara que convirtió la muerte de su clan en un circo ambulante porque no soporta sus propias pesadillas. Pero lo más turbio está en el cierre: mientras Weak descubre que la única esperanza para Talia es Soulkiller y que las pistas apuntan a su propio padrastro en Kang Tao (Kiril), descubrimos que la milagrosa "recuperación" de Talia en el hospital no era real, sino un fragmento de Capri reparando su cerebro desde adentro para usarla de huésped. Nadie está salvando a nadie gratis: todos están cobrando un precio oculto